
Una antigua leyenda indígena cuenta que, hace mucho tiempo, un gran incendio arrasó la selva. Todos los animales huían para salvarse, mientras el fuego avanzaba sin control. Desde lejos, un jaguar observaba con asombro cuando notó que un pequeño colibrí volaba en dirección contraria: iba del río al fuego una y otra vez. En su pequeño pico llevaba gotas de agua, que lanzaba sobre las llamas.
El jaguar, intrigado, le preguntó:
–¿Qué haces, colibrí?
–Voy al río, recojo agua y la echó sobre el fuego –respondió.
–¿Estás loco? ¿Crees que con eso vas a apagar el incendio?
El colibrí respondió con calma:
–Sé que no puedo apagarlo solo. Pero este bosque es mi hogar. Me da alimento, abrigo y vida. Yo soy parte de él, y él es parte de mí. Estoy haciendo mi parte.
Entonces los espíritus del bosque, conmovidos por su esfuerzo, enviaron un fuerte chaparrón que terminó con el incendio.
Nuestra comunidad también enfrenta desafíos. No hay incendios, pero sí necesidades que requieren del compromiso de todas y todos: seguridad, limpieza, mantenimiento, administración. Y lo cierto es que en noviembre hubo una baja en el cumplimiento de los pagos comunitarios. ( Ver gráficos)
En octubre, 461 de las 845 casas de la comunidad realizaron su pago, es decir, apenas un 51% del total. En noviembre, esa cifra bajó a 434 hogares: 27 vecinos menos cumplieron con su contribución. Además, las casas con pagos atrasados aumentaron de 39 a 67, y las viviendas que no pagan se mantuvieron prácticamente igual: de 345 a 344.
Esto significa que poco más de la mitad de la Comunidad está sosteniendo los servicios que usamos todos. Cada vecina y vecino que deja de pagar genera un vacío que simplemente afecta los servicios que todos compartimos y necesitamos.
Te invitamos a revisar el Protocolo de Gastos Comunitarios y los informes económicos mensuales, donde detallamos en qué se utilizan los aportes. Y también a estar atento a la propuesta de regularización de deudas, que compartiremos próximamente, pensando en quienes desean ponerse al día.
La fábula del colibrí resalta el poder de la perseverancia, la responsabilidad individual y el trabajo colectivo, mostrando cómo pequeñas acciones pueden generar un gran cambio.
Como el colibrí, cada uno puede hacer su parte.
Tu aporte, por pequeño que parezca, hace la diferencia.
Haz tu parte. Sé como el colibrí.

