Medio Ambiente

Pierre Rabhi y el Movimiento de los Colibríes

Pierre Rabhi es conocido en el mundo entero por ser pionero en el agro ecologismo, un reconocido luchador contra la desertificación y una persona de tremenda integridad.
Nacido en Argelia se trasladó a Francia donde desarrolla la agricultura biológica y es un importante e inspirador activista ecológico y filósofo. También crea el movimiento Los Colibríes y el concepto de “oasis en todos los lugares”.

En sus libros y charlas defiende la agricultura de las presiones del productivismo e industrialismo y la vuelta a la tierra, a tener contacto y una relación con ella y con la conciencia de nuestra unidad con el cosmos.
Fue candidato en las elecciones presidenciales francesas en 2002. Con la intención de sensibilizar a la población del Norte y ofrecer una alternativa a la sociedad de consumo.

Movimiento Los Colibries

En el 2007, Pierre Rabhi creo en Francia la asociación Colibrí, formando un movimiento colectivo que en 10 años ha permitido el surgimiento de cientos de proyectos locales, sensibilizado a varios millones de personas en la lucha contra el hambre, la divulgación de la agroecología y la necesidad de cambiar el paradigma de sociedad.

Colibríes se moviliza para la construcción de una sociedad ecológica y humana. La asociación pone el cambio personal en el corazón de su propósito, convencidos de que la transformación de la sociedad está totalmente subordinada al cambio humano.

El movimiento tiene como misión inspirar, conectar y apoyar a los ciudadanos que participan en el proceso de transición individual y colectiva.

Está  inspirado en la leyenda de un Colibrí: “Un día, dice la leyenda, se provocó un terrible incendio en el bosque. Todos los animales, asustados, observaban impotentes el desastre. Solo el pequeño colibrí se fue a buscar unas cuantas gotas de agua con su pico para tirarlas encima de las llamas. Al cabo de un rato, el armadillo le dijo, enojado: Colibrí, ¡estás loco! ¿Crees que con cuatro gotas de agua vas a apagar el fuego?’ El colibrí le respondió: ‘No lo sé, pero yo hago mi parte”.
Todos podemos realizar un cambio mayor actuando desde nuestra realidad.

 

Proyecto Oasis

De ahora en adelante, la mayor y más bella actuación que la humanidad deberá realizar, será responder a sus necesidades vitales con los métodos más simples y más sanos. Cultivar su jardín o dedicarse a cualquier actividad creadora de autonomía será considerado como un acto político, un acto legítimo de resistencia a la dependencia y a la esclavitud del ser humano.Pierre Rabhi

Este es un proyecto del Movimiento Colibríes que traspasa las fronteras y se abre al mundo.

Los oasis son semillas de esperanza en un mundo desertificado por la ruptura de los lazos sociales y la separación con el entorno natural.

Son lugares de vida que proponen soluciones alternativas , privilegiando la autonomía y el intercambio. Además promueven la ecología, la solidaridad, la integración intergeneracional y la educación.

Los oasis trabajan en la rehabilitación y el desarrollo de espacios naturales agrícolas y urbanos (agroecología, permacultura) y centran en un solo lugar las prácticas tradicionales y contemporáneas y las experiencias alternativas en todas las demás áreas: vivienda, gestión de la energía, del agua, de la tierra, la salud, la educación, el funcionamiento colectivo y la dimensión espiritual.

Estamos en la “era del trabajo como razón de ser” y será necesario estar muy atentos para no caer en las trampas del sistema. Así nos alerta Pierre Rabhi contra el consumismo y la desproporción. Frente al querer “cada vez más” que arruina el planeta en beneficio de una minoría, la sobriedad es una elección consciente inspirada por la razón. Es un arte y una ética de vida, fuente de satisfacción y de bienestar profundo. Representa un posicionamiento político y un acto de resistencia en favor de la tierra, del reparto y de la igualdad.

Libros de Pierre Rabhi

Hacia la sobriedad feliz (Errata Naturae, 2013), Rabhi señala los daños que el capitalismo causa a la naturaleza, destruyendo aquello que es patrimonio de todos; la obra se centra especialmente en la falta de espiritualidad que caracteriza a lo sociedad moderna. El ser humano, nos recuerda Rabhi, necesita de la espiritualidad, pero el sistema ha pretendido sustituirla por la religión del dios arbitrario de las finanzas, al que todo debe ser sacrificado.

Los males de una educación que propugna el crecimiento de nuevas generaciones hechas para competir, para ser productivas, en lugar de “seres humanos realizados, capaces de pensar, de criticar, de crear, de dominar y hacer frente a sus propias emociones, así como capaces de eso que llamamos espiritualidad”, es otro capítulo interesantísimo del libro, así como el análisis que se hace de la publicidad como deformadora de visiones y opiniones o de las nuevas tecnologías, con sus ventajas y desventajas. Aquí, ante la confusión y el exceso de informaciones contradictorias que nos llegan vía Internet, Rabhi recomienda, de vez en cuando, una cura de desintoxicación. “¡Oh, el silencio…! ¡Qué maravilla! Hacer de vez en cuando una buena dieta de información, como un ayuno purificador, es probablemente uno de los actos de sobriedad más beneficiosos”, señala. ¿Sencillo de llevar a la práctica? Intentemos, probemos.

El canto de la tierra (J. de Olañeta, 2005) nos habla de la vida en contacto con la tierra y de la conciencia de nuestra unidad con el cosmos entero.

Le gardien du feu (El guardian del fuego), relato a la vez histórico y mítico, nos muestra cómo las costumbres tradicionales chocan con fuerza en el riesgo presente de la desertificación y la llegada de la modernidad. Nos habla de escuchar “el mensaje de sabiduría de los pueblos tradicionales”.

El testimonio autobiográfico Du Sahara aux Cévennes ou la reconquête du songe (Del Sahara a Cevennes o la reconquista de un sueño) va dirigido a quienes rechazan la aberración de una civilización tecnificada y desean con pasión tranquila contribuir al advenimiento de un mundo digno de inteligencia.

L’offrande au Crépuscule (La ofrenda al crepúsculo), cuenta la aventura extraordinaria que condujo a Pierre Rabhi en 1981 a Burkina Faso, donde la creación del centro de formación de Gorom-Gorom le permitió difundir la agroecología entre el campesinado más pobre. Himno a la vida y a la madre-tierra, dedicado a todas las mujeres del planeta, La ofrenda al crepúsculo obtuvo en 1989 el premio de las ciencias sociales agrícolas Auge-Laribé, otorgado por le Ministère de l’Agriculture.

Parole de Terre, hace el balance de una civilización que, queriendo minar la Tierra, la mutila, la tortura y la desacraliza.

 

Pierre Rabhi en la Web

Entrevista a Pierre Rabhi

Web oficial Movimiento Colibríes

Conferencia Ted de Pierre Rabhi

Fuentes: revistapueblos.org- lecturassumergidas.com