Espacio de opinión

La paradoja de la democracia (también en las organizaciones sociales)

Por Paulette Faure Directora JJVV

Del cataclismo en la política nacional, estamos todos más o menos enterados. La gran mayoría es muy crítica a la forma tradicional de hacer política, la de los acuerdos, la cocina y las cuatro paredes. Se exige más democracia y transparencia, condiciones más justas y equitativas que alcance a la gran mayoría del país.

Cómo se materializa esta exigencia? Con manifestaciones publicas puesto que no se vota porque los políticos están hiper desprestigiados. Qué nos queda? Un cúmulo de demandas con solo un puñado de políticos que las apoyan y las promueven, que cuando alcanzan las instancias de decisión del poder legislativo, se transforman en remedos de sus originales. Qué ocurre a continuación? Más desencanto con los políticos, menos votan, las manifestaciones se hacen rutinarias y muchos de los políticos hiper desprestigiados siguen salvando sus intereses y los de quienes representan.

Nos toca esto a las organizaciones sociales, en este caso a las juntas de vecinos? Algunas modificaciones de la Ley de Juntas de Vecinos y Organizaciones Comunitarias en su actualización de 2014 indican que estamos padeciendo de lo mismo: se extendió el periodo de las directivas de 2 a 3 años, se eliminó como obligatorio el cargo de vicepresidente y se eliminó la restricción a la reelección. La razón es simplemente que cada vez cuesta más tener a directivas funcionando pues la gente no quiere asumir estos compromisos.

A qué se enfrenta un grupo de personas electas para una directiva de organizaciones comunitarias? Debe intentar gestionar los asuntos comunitarios con desconocidos que pueden pensar diametralmente opuesto en todo o casi todo. Qué se puede hacer para obtener algunos logros? Llegar a acuerdos que en rigor no se parece a ninguna de las propuestas originales, o ejercer el autoritarismo y la información compartimentada, para que las cosas se hagan de una buena vez.

Claro que también se podría hacer distinto, pero sí y solo sí existen vecinos activos, participando en comisiones temáticas según sus intereses y asistiendo a asambleas para dirimir cuestiones importantes ante las cuales sus representantes no pudieron llegar a acuerdo o que los vecinos quieren decidir por si mismos. Podemos hacerlo en nuestra Comunidad Ecológica? La verdad es que las comisiones presentan rápida caducidad y las asambleas difícilmente alcanzan el quórum de 50 vecinos por tanto la democracia participativa y transparente es muy difícil de implementar, incluso entre nosotros. Y los acuerdos tomados por unos pocos suelen ser cumplidos solo por unos pocos.

Esta directiva seleccionó tres temas estratégicos para resolver o al menos avanzar en este periodo: el agua, el espacio común, la consolidación de nuestro territorio. Aún tenemos la posibilidad de sacar adelante estos desafíos con enfoque comunitario, pero solo si practicamos la democracia participativa y transparente, lo que implica muchos vecinos involucrados. Si eso no ocurre, tal vez igual tengamos logros, pero serán más cuestionados que los gobiernos de la transición.