Gestión de Residuos Medio Ambiente

Islas de plástico, la gran contaminación del océano y del ecosistema

“La sopa tóxica”, “el séptimo continente”, han sido algunos de los nombres que han recibido estas islas plásticas.

Se han identificado cinco zonas de concentración conocidas como “islas” o “sopas” de plásticos en las zonas subtropicales: una en el Índico, dos en el Atlántico (Norte y Sur) y dos en el Pacífico (Norte y Sur). Estas son zonas de concentración elevada de microplásticos. También, se pueden encontrar altas concentraciones de macroplásticos en las áreas litorales, especialmente en regiones con alta población costera con sistemas de gestión de residuos inadecuados, pesquerías intensivas o turismo elevado.

Estas islas se forman con los plásticos que llegan a lugares donde se juntan las corrientes del planeta y forman remolinos, dejando ahí estos residuos, se les llama los vórtices de basura en los océanos.

Se ha estimado que el 80% de la basura proviene de zonas terrestres y el 20% de barcos del océano. Las corrientes portan desechos desde la costa Oeste de Norteamérica hacia el vórtice en unos 5 años, y los desechos de las costa Este de Asia en un año o menos. Un proyecto internacional liderado por Hideshige Takada, de la Universidad de Tokio, estudió granos de plástico de playas del mundo para prever futuras pistas acerca del origen de los plásticos oceánicos, incluyendo los del lote de basura oceánico del Pacífico.

La principal consecuencia es la muerte de los animales por estrangulamiento o por la ingesta del plástico. Pero hay consecuencias más siniestras e imprevisibles.

Contenido del estomago de un albatros foto en el Midway Atoll National Wildlife Refuge en el Pacifico 2009.

La mancha de basura del Este tiene uno de los más altos niveles de partículas plásticas suspendidas en la superficie del agua, por ello es una de las regiones oceánicas en que los investigadores han estudiado sus efectos y el impacto de la fotodegradación plástica de los residuos flotantes sobre la capa del agua. A diferencia de los desechos biodegradables, los plásticos fotodegradables se desintegran en pedazos más pequeños, aunque permanecen siendo polímeros. Este proceso continúa hasta llegar a nivel molecular. Como los desechos plásticos flotantes fotodegradables se convierten en trozos más pequeños cada vez, se concentran en la parte superior hasta que se desintegran, y el plástico al final llega a ser de un tamaño tan pequeño que puede ser comido por los organismos marinos que viven cerca de la superficie del océano. Por lo tanto, los residuos de basura entran por completo en la cadena alimenticia.

Apenas se ha empezado a estudiar los cambios en la fisonomía y en la fertilidad que la ingesta de estos contaminantes generan en los animales y en los humanos.

Un estudio liderado por el 5 Gyros Institute -con información de 24 expediciones- calculó que en los océanos hay cinco billones (millones de millones) de piezas de plástico flotando que pesan 269 mil toneladas. El Hemisferio Norte concentra la mayor proporción -por la cantidad de población-, mientras el giro del Pacífico Sur tiene más de 491 mil millones de partículas plásticas flotando.

“Se puede encontrar de todo. Hay botellas, bolsas, plumavit, redes, cajas. En su viaje las cosas se concentran en el centro del giro. Mientras más cerca, se encuentran fragmentos pequeños de entre 1 y 10 mm que ya son irreconocibles”, dice Thiel, uno de los autores del estudio. El problema afecta sobre todo a Isla de Pascua, adonde las olas llevan parte de los residuos producidos en su gran mayoría en el continente.

El problema principal es que al estar estas islas en altamar, no hay un responsable directo que se ocupe del asunto. Sin embargo, existen pequeñas iniciativas alrededor del mundo para combatir esto. Como las plataformas que se han diseñado para filtrar el plástico del mar, las campañas de concientización de la población y de limpieza de las playas o la prohibición del uso de bolsas plásticas que ya ha sido legislada en algunos países.

El medio de comunicación LadBible se ha unido a la ONG Plastic Oceans Foundation para promover ante la ONU que se reconozca la isla de basura como un país nuevo. La campaña, citando el primer artículo de la Convención de Montevideo de 1993, asegura que la isla cumple con los requisitos para constituirse como país: – Tiene fronteras: los científicos calculan que la isla de basura del pacífico tiene un área aproximada de 1.400.000 kilómetros cuadrados. – Ya tiene un ciudadano: el ex vicepresidente de Estados Unidos Al Gore ha dado su apoyo a la campaña prestando su imagen como el primer ciudadano del nuevo país, según informa Quartz, y más de 100.000 personas han firmado una petición para su reconocimiento como país en change.org.
“Si piensas que esto es ridículo, entonces por favor considera la idea de que hay un área del tamaño de Francia de basura plástica flotando en el mar”, resume LadBible el objetivo de la campaña.
Hemos construido una vida desechable, las estadísticas dicen que mas del 90% del plástico es usado solo una sola vez y echado a la basura…

En Chile el 2017 el gobierno de Michelle Bachelet impulsó una ley de prohibición de bolsas plásticas en zonas costeras, este plan debería extenderse a todo el territorio…

Piensa en tu vida diaria, cuando compraste comida para llevar, como te la llevaste? Como te sirvieron tu comida  la última vez que comiste en la calle? Lo más posible es que en styrofoam y con cubiertos de plástico que luego te dieron en una bolsa plástica. Todavía usas bolsas de plástico? Botellas de plástico? Envuelves tu comida en plástico? Papel de baño envuelto en plástico y no papel?
Tomando conciencia uno y luego extendiendola a todo nuestro entorno…

http://www.plasticoceans.org

 

Puedes ver el documental Isla de plástico para mas información de esta triste realidad.