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Junta de Vecinos

El domingo 9 de septiembre se vivieron las elecciones para elegira la nueva Directiva de la Junta de Vecinos de la Comunidad Ecológica. Fue una participativa jornada, en donde los vecinos eligieron a su presidente, Daniel Hoppmann. Esta entrevista tiene como particularidad de ser con todas las voces de la nueva directiva, para conocer quienes dirigirán el próximo periodo en nuestra comunidad.

 

 

Daniel Hoppmann

¿Cómo fue tu llegada a la comunidad?

Llegamos el 2010. Yo había escuchado la comunidad, Cecila, mi señora, había venido a una casa, teníamos la noción. Vinimos y yo me enamoré, le dije a Cecilia «donde sea, pero en la Comunidad». Así que empezamos a buscar casas y encontramos acá (camino de la luna), nos encantó esta casa, que fue diseñada por Fernandez, el arquitecto que hizo el GAM, el tato. De a poco empezamos a entender de qué se trataba el vivir en la Comunidad Ecológica, el tema del agua, la luz en comunidad, las mangueras, que uno no entiende nada la principio. Es bien chistoso porque uno empieza a incorporarse a lo que significa vivir en la CE con todo lo que eso implica. A mí me encanta, siempre me encantó el hecho de cómo ir dominando esta situación, que era una situación un poco salvaje, ir dominándola fue muy entretenido. Nos fuimos involucrando con la gente, con los vecinos del Camino de Luna. Participamos desde el primer aniversario de la comunidad con un stand vendiendo falafel, que fue generando una tradición familiar el vender estos falafel en la fiesta de la comunidad. Todo lo que ganábamos era  para uso familiar, se guardaba en una cajita y se usaba para cosas familiares (ir al cine, salir a comer, etc), por que lo habíamos ganado entre todos, se generaba algo bien bonito. También nos dabamos cuenta que la gente esperaba los falafel todos los años del aniversario, y ha sido super rico eso.

Vida en comunidad

Bueno Cecilia participó en la Directiva cuando Jossie era presidenta, aparte de varias comisiones. Cuando se generó un especie de hito para mí fue cuando participé en una comisión de seguridad  que se juntaron varias personas que eran representantes de diferentes parcelas, yo representé a mi parcela y estuve dentro de los participantes bastante activos, yo creo.

¿Cómo decides candidatearte?

Yo la verdad es que tengo varias cosas que hago durante mi vida, tengo dos empresas. Una empresa de bicicletas eléctricas, Fahren, que la tengo hace cuatro años. Y además tengo una productora de eventos que lleva 25 años funcionando. Esas dos son empresas super activas que requieren de mi atención. Tenía dudas en el fondo, muchas dudas en participar en la Directiva, no pensando en ser presidente la verdad (risas),  y en el último minuto dije «ya, vamos» y me presenté y fue una tremenda sorpresa la verdad el haber salido presidente, no me lo esperaba. Agradezco muchísimo el cariño y la confianza. Eso genera una tremenda responsabilidad de poder cumplir con la gente que confía. Pero ya estoy asumido y embalado para generar una Directiva 2.0.

¿Cuáles son tus principales desafíos ahora con esta nueva directiva?

Yo quedé super sorprendido en el foro que se hizo en la Maison de l’enfance. Fue muy impresionante y muy lindo darse cuenta que había un mismo lineamiento entre  todos directores que se estaban presentando. Entonces este mismo lineamiento me sorprendió sin saber que yo iba a salir ni nada, pero dije estando presente en esta directiva íbamos a poder caminar sin problema hacia una misma línea. Yo creo que estamos super alineados, en todo lo que vamos hacer. Entonces presidir algo así es fantástico, porque en el fondo se te van a dar todas las cosas para seguir en un mismo camino.

¿Y cuáles son las directrices que viste?

Primero, como punto 1 en estos tiempos, es buscar la coincidencias entre las divisiones que hoy existe. De hecho ya se generó una primera reunión con algunos líderes de algunos movimientos que se han generado en forma paralela y efectivamente nos dimos cuenta, ellos mismos se dieron cuenta que hay muchas coincidencias y no tantas diferencias. Entonces hay que caminar sobre esa base, y entablar conversaciones con las autoridades mostrándonos y estando unidos como comunidad, y mostrarse ante las autoridades como una comunidad unida que busca objetivos comunes. Esa unión obviamente no va ser de la noche a la mañana, pero sí ya se han dado algunos pasos y eso va a dar nuestra primera piedra de ancla para empezar a construir varias cosas que tenemos ganas de hacer. Desde ese consenso nuestra idea es generar valor en la Comunidad Ecológica y esa generación de valor tiene que ver con aspecto de lo que somos y de cómo logramos hacer que nuestra comunidad pueda mostrar todo lo que es. Y al mostrar lo que somos efectivamente vamos a hacer que la gente nos valore y la gente entienda quienes somos, que nos conozcan, porque yo creo que nos conocen poco, por eso nos juzgan y nos pre-juzgan, entonces eso hay que tratar de hacer que desaparezca y eso se hace a través de mostrarnos, de florecer.

Yo creo que hemos estado un poco como un caracol, encerrados en nuestro caparazón y tratando de defendernos desde adentro. Yo creo que tenemos que tratar de florecer, de ser una flor y que muestre todas sus virtudes, en vez de estar encerrado en un caparazón tratando de defenderse. Y con ese valor, con esa unión poder presentarnos ante la sociedad, ante las autoridades municipales, ante todos los que nos quieran querer, de alguna forma, para que sientan que tenemos que existir, sientan que tenemos que estar dentro de la sociedad y dentro de Santiago, y que no solamente somos un pulmón verde, sino que también queremos que seamos referente en varios temas de sustentabilidad, de ecología y de muchos temas que hoy día la gente busca referentes, y la Comunidad Ecológica tiene que ser un referente con todos esos temas.

¿Y qué cosas te ha entregado la Comunidad?

Yo creo que es una aventura vivir acá, si te lo defino en una sola palabra, yo creo que es una aventura. Porque, una aventura es cuando uno se enfrenta a cosas que no va a dominar en un 100%, eso es una aventura finalmente, cuando uno se tira, se arroja. Yo creo que el vivir acá es eso, cuando uno no conoce nada, como en mi caso, cuando nosotros llegamos fue eso. Fue como que me encanta y vamos. Yo creo que eso es, cuando uno se enfrenta a los problemas finalmente. Porque todos estos problemas han generado oportunidades, para conocerse más. Por ejemplo ahora para el 18 se hizo un 18 chico, lo hizo una comisión del Camino de la Luna (la comisión «Prende con agua») que ha generado varias cosas aquí en este camino. Muchas cosas que pasan aquí en la comunidad te van uniendo, que pagues la luz en comunidad, que tengas que preocuparte de las mangueras, el tema de la basura, los perros, todas estas cositas que de repente son como problemas que te obligan a conocerte más y te obligan a generar comunidad, y eso es muy lindo.

¿Y vivir en familia en la comunidad?

Yo creo que los hijos van absorbiendo como con osmosis, porque en el fondo también son chicos y conocen esa realidad y no conocen otra, o conocen en menor medida otra. Vivir en el entorno natural, rodeado de naturaleza, poder contactarse con la naturaleza es una felicidad que yo creo que la van a apreciar, no sé si ahora, pero cuando sean más grande, yo creo, la van apreciar muchísimo, porque cada vez va a ser más escaso poder hacer ese tipo de cosas. Esperamos que podamos conservar este paraíso y podamos defenderlo y mostrarnos para que seamos necesarios, para que nos cuiden más y nosotros mismos nos cuidemos para que no desaparezcamos en el tiempo.

La visión

Quiero destacar los distintos directores que están conformando este directorio. Creo que son tremendas personas cada uno, creo que tienen cada uno una mirada espectacular con respecto a la Comunidad, estoy seguro que van a hacer un aporte tremendo; tengo mucha esperanza, mucha fe y los necesito. Necesito no solo a directiva, necesito a los distintos miembros de la Comunidad Ecológica para que se conformen comisiones, que se vayan conformando grupos de trabajo, y que estén motivados por las ganas de querer mostrar esta Comunidad. Eso me gustaría que pasara: poder motivar a los distintos actores, y no solo los actores, a los distintos vecinos de esta Comunidad para que participen. Yo sé que participan harto, pero me gustaría que participaran ojalá todos, que todos tuvieran una participación apasionada; aunque sea con discusiones, aunque sea con distintos puntos de vista, pero que todos participen y que las diferencias se vayan discutiendo en una sola institucionalidad y que nos mantengamos unidos. O sea, que si hay diferencias tengamos las herramientas para poder buscar las formas de resolverlas en la institucionalidad territorial que tenemos hoy día, que es la junta de vecinos. Que logremos ese objetivo de juntar ganas, de juntarnos, de querernos, de generar proyectos y de discutir los puntos de vistas distintos, para generar una unión y una sola posición respecto a todo lo que nos rodea.

Isabel Soto

¿Cómo fue tu llegada a la comunidad? 
Llegué en febrero del año 2015. Desde que conocí la Comunidad quería vivir aquí y cuando se presentó la posibilidad, la acepté feliz

¿Cómo te fuiste adaptando? 
Fue un proceso muy sanador porque venía de vivir en un departamento en Ñuñoa, entonces pude respirar hondo, expandirme y conectarme con la montaña; sentirla tan cerca, fue el mayor regalo.
Me costó aprender a caminar en la oscuridad y los temas prácticos relacionados con el agua y de la luz que nos han tocado a todos. Ahora siento que he aprendido una nueva forma de habitar que implica estar abierta a improvisar y a aceptar que las cosas no siempre funcionan como esperamos…
¿Qué expectativa tienes con esta nueva Directiva?
Me parece una oportunidad de construir colectivo y aportar a generar instancias de encuentro y crecimiento en nuestro barrio.
¿Qué cosas te gustaría potenciar, cuidar, trabajar en este periodo?
Me interesa trabajar el tema de la basura, para mejorar nuestras prácticas de producción y manejo de residuos y poder ser realmente “mas ecológicos” en este ámbito.
¿Qué mensajes quieres transmitirle al resto de los vecinos?
Que se involucren, que se compromentan para hacer de este un lugar todavía mejor, que depende de tod@s.

Mabel Rodríguez

La llegada

Llegamos el 2006. Veníamos de una larga estadía en Calama,  encontramos colegio en el Altamira y así fue como llegamos a la Comunidad Ecológica. Todo fluyó, fue mejor de lo que podíamos imaginar.

Adaptación

La adaptación fue mas compleja sobre todo para los chiquillos, ellos pusieron mayor resistencia al cambio debido a la incomodidades ecológicas, aguas, electricidad, internet, transporte, etc. Incluso lo sintieron como un incentivo para terminar rápido la universidad y así poder optar a  las comodidades en otros barrios. Hoy aman la Comunidad con sus incomodidades, con sus casas de barro, los grillos, los conejos y los buenos vecinos.

La nueva directiva

Me parecen maravillosos, todos generosos en sus tiempos. Lo más escaso en estos días sobre todo si se trata de dar a los demás . Por otro lado, se aprecia claramente que cada uno tiene delicadeza y respeto para escuchar los diversos puntos de vista. Son muy calificados en sus áreas o sea un aporte para la Comunidad y en el fondo grafican lo diverso que somos.

Mi aporte

En mi caso me gustaría potenciar el diálogo respetuoso y fraterno, cosa no nueva en el grupo pues todos están en lo mismo, pero creo que seria bueno informar y dar la bienvenida a los nuevos vecinos e informar cuales son las reglas de convivencia acá. Me parece que eso permitiría solucionar el problema de los gastos comunes, las fiestas prolongadas en la madrugada y el problema de la basura.

Lo que me gustaría pedir

Se acerca el aniversario de la Comunidad, buena fecha para reírnos, compartir las mesas y de apreciar las maravillas que hacen nuestras vecinos con sus manos, voces y cuerpos. Si hay  algo que caracteriza a los vecinos es lo virtuosos que somos y lo simple a la vez.

Daniel Fajardo
¿Cómo fue tu llegada a la comunidad?
Llegamos un 11 de octubre de 2011, desde Ñuñoa. Queríamos un lugar con harto espacio y cerca del colegio de los niños. Nunca nuestra fue nuestra idea aterrizar acá, pero el espacio y la naturaleza, ganaron.
 ¿Cómo te fuiste adaptando?
Los dos o tres primeros años fueron muy difíciles para una familia acostumbrada a vivir a dos cuadras del Metro, cerca de Bilbao y Tobalaba, con todos los servicios a la mano. La distancia por un lado y el tema del «agua» por otro estuvo a punto de peligrar que siguiéramos aquí. Tomamos el toro por las astas y aprendimos a vivir de otra forma, racionalizar el agua, entender que es imposible tener un jardín perfecto y que la distancia con los lugares de trabajo tenía un lado positivo. No fue fácil, pero, nuevamente, la acogida de excelentes vecinos y la naturaleza, ganaron.
¿Qué expectativa tienes con esta nueva Directiva?
Creo que es es una directiva de gente que sobre todo, quiere hacer cosas nuevas y con la ayuda de la participación de los vecinos. Pero más que nada, es una directiva que se ve unida, algo que no sucedió en la directiva anterior. Desde un principio entendemos que aunque podamos tener diferencias, debemos ser un equipo. Hilando más fino, queremos darle solución al tema de Antupirén 10.001 y a la vez pensar en proyectos orientados hacia la sustentabilidad (energías limpias, reciclaje, etc.) y culturales.
¿Qué cosas te gustaría potenciar, cuidar, trabajar en este periodo?
La unión del equipo y la unión de los vecinos de la comunidad ecológica. Y sobretodo, cuidar la imagen e la comunidad hacia afuera y para eso, tienen que estar sanos y funcionando bien los órganos internos. Cuando el cuerpo funciona bien, se refleja en la cara.
¿Qué mensajes quieres transmitirle al resto de los vecinos?
Que los necesitamos, opinando, pero sobre todo, ayudando. Tenemos una oportunidad única de hacer este lugar mejor de lo que está.
Quiero agradecer de sobremanera a Gabriel Valdés y la directiva saliente, sin la motivación de ellos, yo no hubiera adquirido este compromiso. De la misma forma, invitamos a los directores que renunciaron en el período anterior a hacer una reflexión sobre las razones y repensar colaborar abiertamente con la directiva actual. La democracia consiste en escuchar las opiniones y acatar lo que dice la mayoría. Por eso, cuando hay unión se logran las metas.

 

Daniel Espinoza

¿Cómo fue tu llegada a la comunidad?
Llegué en 1999 con muy pocas expectativas de conocer a mis vecinos pero con muchas expectativas de un
espacio natural para mis hijas. Cuando en el planeta Comunidad Ecológica había 100 casas, siguiendo al colegio de mis hijas la Maison de l’enfance y sus notables maestras.

¿Cómo te fuiste adaptando?
De eso hace 20 años: el primer despertar acá fue extraño, había un silencio sólo comparable a mis noches en el desierto, luego me raptó el síndrome de la flor de espino, luego una cierta excentricidad en la mayor parte de las personas, después el compartir oficios inútiles con otros vecinos -como limpiar mangueras- y así me fui transformando progresivamente en todo lo que no era, y ahora estoy feliz de ser.

¿Qué expectativa tienes con esta nueva Directiva?
Poder formar parte de un equipo, que trabaje de forma alegre, seria y fluida. Me gustaría que sea un espacio para cultivar la confianza entendida como compromiso, fiabilidad, empatía y sinceridad.
Me gustaría que este equipo potenciara generar proyectos cuidando que sean lo más participativos posibles, me imagino siendo parte de una directiva que es la correa transportadora, el facilitador, una pieza que colabora con estos proyectos codiseñados y movilizados por las personas.

¿Qué cosas te gustaría potenciar, cuidar, trabajar en este periodo?
Recordar. Lo que hoy hay es producto del esfuerzo de todos las directivas y personas que han colaborado. Me interesa en esta etapa generar identidad (marca) hacer proyectos que refuercen esta identidad. Sueño que la marca Comunidad sea hasta una fuente de ingresos, que respalde a los emprendimientos que puedan surgir acá, como son muchas comunidades organizadas en la red mundial en el mundo. Me importa profundizar el que nos hace comunidad. Cuáles son los parámetros y vectores que nos hacen ser comunidad.

Para poder avanzar otro paso necesitamos dos cosas: que las personas se movilicen en torno a objetivos y movilizar recursos externos, esto no sé como lograrlo, por ello creo que es clave mantener las asambleas para con la imaginación de todos podamos encontrar las mejores estrategias.

¿Qué mensajes quieres transmitirle al resto de los vecinos?

Frente a las amenazas externas (seccional y precordillera) de espacios naturales que queremos preservar, creo es clave construir esta identidad para aumentar nuestra capacidad de hacer ofertas al medio, de “negociar con el medio”, y de ser parte de él más activamente. Sueño que la comunidad pase de ser una isla a un archipiélago. Que hagamos ofertas al exterior para copar los espacios que nos importan (no solo internamente) como nos gustaría, lo cual pasa por definir que queremos preservar y aumentar nuestra capacidad negociadora

Profundizar la participación creo que pasa porque nuestra comunidad desarrolle todas las instancias para ello, de manera democrática. La directiva es una parte, pero también están las asambleas (que son a quienes nos debemos), el consejo, los delegados territoriales (por parcela o calle elegidos por votación -hoy inexistentes -, las comisiones temáticas). Mejorar la organización puede aportar a movilizar a las personas.

 

 

Christian Lechuga

¿Cómo fue tu llegada a la comunidad?
Pusimos a nuestros hijos en el colegio La Maison, ambos muy chicos (de pañales) y ahí hicimos amigos y amigas de la comunidad.
Pasaron varios años y decidimos arrendar, Marisol Garcia-H. nos ofreció una casa en Las Estrellas y la tomamos de inmediato. El pasto largo no dejaba ver el patio. Llevábamos una semana instalados y nos agarró el terremoto 8.8 del 2010. Gran bienvenida

¿Cómo te fuiste adaptando? 
La idea original era comprar, pero nuestro amigo Nicolás Acuña, sabiamente, nos sugirió que primero probáramos arrendando y ver si nos acostumbrábamos a esta otra forma de vida y cotidianeidad.
La maldita bomba de agua, las bajas de tensión eléctrica cuando tirábamos la cadena del water, el camino lleno de piedras (que terminé amando), hasta que lo tapamos con asfalto el verano recién pasado. Entre lo fome. Entre lo lindo el paisaje humano, vecin@s y amig@s a metros de distancia, el visiteo, el fiesteo, el silencio, la natura chascona, la vista a la cordillera, la perspectiva de la ciudad, el olor del Buen Camino de La Luna hacia arriba…

¿Qué expectativa tienes con esta nueva Directiva?
Creo que hay un recambio importante de dirigentes, eso necesariamente va a traer nuevos aires a nuestra organización vecinal. Coincidimos en muchos temas y existe muy buena relación entre nosotros. Hay un buen ambiente para renovar y crecer.

¿Qué cosas te gustaría potenciar, cuidar, trabajar en este periodo?
Particularmente me interesa que la Junta de vecinos se convierta en factor de evolución de nuestra comunidad. Organizar la participación, hacernos cargo de temas relevantes como la buena convivencia, valorar y proyectar nuestra identidad hacia los barrios colindantes y hacia la comuna. Utilizar el capital creativo e intelectual del vecindario. Insistir en los temas viejos con nuevas iniciativas, como el agua y la gestión de nuestros residuos.

¿Qué mensajes quieres transmitirle al resto de los vecinos?
Que la base de nuestra convivencia está en el buen trato, lo que nos permite abordar y resolver nuestras diferencias. Que vivimos en un pequeño y frágil pedazo de natura el cual debemos desarrollar y cuidar, con la mente y el corazón.

 

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