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Entrevista al actor Tito Bustamante

Ernesto ¨Tito¨ Bustamante es un reconocido actor chileno, entre sus últimos trabajos están las series Sitiados y Los Archivos del Cardenal y la película Gloria. El año 2006, recibió el premio Mejor Actor del Círculo de Críticos de Arte por su rol en la obra de teatro Inútiles del grupo Teatro Sur.

Hace 30 años llegó a vivir a la comunidad y ha sido testigo de todos los cambios que han sucedido desde los primeros años hasta ahora.

¿Cómo llegaste a vivir a la comunidad?

Yo viví en un lugar protegido hasta que murió mi papá, quebramos, nos embargaron…hasta que di con este lugar y la vida me cambio…yo me enamore de este lugar. Llegué el año 89, el 88 trabajaba con un grupo de actores entre ellos Andrés Pérez, Willy Semler, María Izquierdo, un grupo muy idealista, pensábamos que el teatro era una tribu. Entonces, el Willy y María se vinieron a vivir al Camino de las Estrellas y me dijeron ¨cómprate,¨ yo no tenía plata, pero tenía una casa en Algarrobo que no usaba, la vendí y me compré el terreno, construí lo que me alcanzó. Con el tiempo me traje a vivir a mi mama ya ancianita y termine la casa.

¿Y cómo era este lugar entonces?

Era maravilloso, había muchos árboles, eucaliptus, espinos, la naturaleza era muy fuerte, la variedad de fauna. En la entrada de mi casa vivía una perdiz, yo a veces salía y los dos nos asustábamos, o llegaba y tenía una lechuza adentro. Además de los monitos del cerro, las arañas pollito, lagartijas de colores, y una gran variedad de pájaros.

Lo otro que había era silencio. Yo soy muy ermitaño y los pocos vecinos eran muy respetuosos de eso, pero también eran muy cariñosos, de repente me gritaban ¨Tito, estamos haciendo un curanto en olla, trae algo y ven a compartir con nosotros, y partía para allá. En el verano, pasaba por la casa de Erika Bohme que tenía una piscina maravillosa y si no había nadie, me sacaba la ropa y me tiraba.

Aquí, en el Camino de Tierra llegamos varios, Gerardo Maldonado, Garros, Clarke, Enrique Bohme, el Kin que tenía una casa taller y nadie mas…

¿Y cuándo se empezó a poblar?

En los 90 empezó a llegar mucha gente cuando llego mi vecino y sacó todos los espinos, me enfurecí, pero luego entendí lo que quiso hacer, ahora tiene un jardín maravilloso de vegetación autóctona.

¿Y hoy, luego de tantos cambios, qué es lo que te sigue atrayendo de vivir aquí?

Me sigue gustando la naturaleza, el entorno, los vecinos, algunos vecinos, porque hay una mixtura de gente, la que aún quiere conservar y respeta el entorno y otra que me desagrada profundamente, que son de una violencia con el lugar y con los vecinos, que no la logro entender, pero me sigue gustando, aunque algunos cercanos me dicen que estoy envejeciendo y tal vez me debo ir de aquí, yo le digo a Jorge (mi pareja) que me tienen que sacar de aquí con pijama de palo porque no me voy a ir nunca. Este es un privilegio, que a pesar de todo, todavía es una maravilla, da la sensación de estar en un bosque cerrado y cuando hay respeto, cuando las fiestas son acotadas, esto es una maravilla.

¿Qué es lo que más te ha afectado de lo que cambió en la comunidad?

Yo creo que dos cosas, el ruido y la falta de respeto, no solo hacia los vecinos, sino también hacia la naturaleza. La basura desbordada, el abandono de los animales, el maltrato animal, eso me ha afectado y algunos vecinos que se tratan de aprovechar de la buena voluntad de otros.

¿Sientes que la organización es necesaria para el mejor funcionamiento de la comunidad, dada la cantidad de habitantes?

Es necesario organizarse, permite imponer una norma de conducta para que haya respeto entre nosotros, no estamos preparados para el libre albedrío, dentro de lo poco que he intentado aportar, ha funcionado, nos hemos organizado como parcela para pagar la luz a tiempo y lo que hemos resuelto es un avance, lo hay que reforzar son las organizaciones por parcela y eso reforzarse con la JJVV, porque cada parcela tiene sus conflictos propios.

¿Qué propondrías como habitante antiguo para nuestra comunidad?

Organizarse como calle, sacar personalidad jurídica y que no dependa solo de la voluntad de uno, que sea por acuerdos. Generar una reflexión a los nuevos, hay que rescatar y realzar lo que tenemos, convivir con respeto, no hay que olvidar que esto es una biodiversidad, entonces tenemos que aprender a respetarnos.

Hablemos de teatro. ¿Cómo llegaste a la actuación y qué es lo que más te motivó a ser actor?

Yo jamás me imagine, cuando estaba en el colegio, ser actor, no sabía que quería hacer, tenía mucha presión en mi casa para ser ingeniero, como no quedé en ingeniería mi padre me metió en una carrera que yo odie. En ese tiempo, hice trabajo voluntario en el hospital psiquiátrico, íbamos a entretener a los pacientes y un día un profe me preguntó por qué no estudiaba teatro, ya que yo tenía muchas condiciones. A pesar, de que era muy tímido, di la prueba y, no muy convencido, postulé a teatro y entré en la U de Chile. Estuve un semestre, y me enamore de todo lo que empecé a ver, sobre todo de algo muy atractivo para mi, todos los que estábamos en esa época teníamos muchas ganas de enseñar, compartir, hacer pensar, de  buscar belleza, cosa que no he perdido hasta ahora. Luego, vino el golpe y se cerró la escuela, yo empecé a juntarme en forma clandestina con un grupo compuestos de diferentes escuelas y disciplinas, cada uno investigaba en su área determinada. Cuando se reabrió la escuela, volví.

Era una época difícil, estábamos en dictadura, hice teatro callejero con Andrés Pérez, teatro de guerrilla. En ese tiempo, Willy Semler me invitó a trabajar en su grupo, hicimos una obra, bien política, que se llamaba ¨Acerca de un chancho robado¨, sobre un detenido desaparecido en Cuba en la época de Batista. Nos hicimos amigos y trabajábamos muy en serio.

Después, trabajé 10 años con Víctor Carrasco en investigación teatral, empecé a viajar, conocí Europa. Trabajé en diferentes grupos, hasta que me llamó Ernesto Orellana de Teatro Sur, y con la obra Inútiles me gané el premio como mejor actor 2016. Es un reconocimiento con el que me siento súper contento, porque no es un premio de la farándula, todos los premiados me parecen grandes maestros en sus disciplinas, entonces que me tomaran en cuenta tiene que ver con mi trayectoria en el teatro, que ha sido persistente y con buenos trabajos, ya que soy muy rigurosos al trabajar y todo lo que he hecho lo he querido hacer. Soy muy selectivo con los contenidos y no hago nada solo por la plata. Siempre he sido afortunado de que desde que empecé me han llamado a roles de mucho peso y en eso he seguido hasta hoy.

¿Cómo llegan los papeles que vas a interpretar en teatro, cine o tv?

Me invitan, hice televisión por 10 años y me aburrí por los contenidos, me siguen llamando, yo sigo diciendo que no, he hecho series, sobre todo con Nicolás Acuña, un ex vecino nuestro, a quien admiro mucho. Trabajé en Sitiados y Los Archivos del Cardenal, antes en El Reemplazante. También, hice una película con él, Bahía Azul, muy especial, no es taquillera, tiene mucho silencio.

La película Gloria fue un chiste, me invitaron para una escena que quedó reducida a su mínima expresión, pero fue divertido, porque usaron esa escena como teaser, entonces aparecía como que yo iba a salir en toda la película, lo mismo ocurrió en la película Rara, pero lo hago feliz, si me gusta el contenido y la gente que la realiza merece mi respeto y la admiro.

¿Qué directores con quienes has trabajado te gustan más, y con quiénes te gustaría trabajar?

Con Nicolás Acuña feliz, con Pablo Perelman, si surgiera la posibilidad nuevamente me encantaría, también, me gusta Nacho Agüero que hace documentales, me gusta Caiozzi y los nuevos no los conozco mucho.

¿Qué te parece la escena cultural chilena actual?

Variadísima, hay mucho comparado con lo que era antes, pero todavía es paupérrimo, porque dependemos de fondos concursables que son cada vez más difíciles de conseguir, lo otro, que encuentro súper peligroso, son los centros culturales, que se han comido todas las posibilidades de los espacios pequeños.

¿Y el teatro chileno en qué situación está?

Siempre el teatro ha estado en crisis, desde que yo recuerdo, cuando empecé a estudiar teatro se hablaba que estaba en crisis y espero que siga en crisis, porque goza de buena salud, pero la dificultad que tiene es que cada vez hay menos salas, cada vez es más difícil conseguir los fondos para hacer las obras, pensar en sobrevivir como actor de teatro es imposible, yo tengo compañeros jóvenes y lo pueden hacer, están en 4 o 5 montajes, yo no sé cómo viven y no se mueren, yo lo hice también cuando joven, pero era otra realidad, ahora la competencia es feroz, hay pocas salas de teatro, muy caras y los centros culturales se llevan todo.

 ¿Qué compañías te gustan?

Un amplio espectro, algunas no son compañías, sino gente, se me viene a la cabeza Teatro Cinema, Jaime Lorca, Aliocha de la Sotta, el teatro de la María Izquierdo, la Trini González, Ernesto Orellana con Teatro Sur, un grupo de gente joven que se llama Teatro del Terror, la Patogallina, Trio Teatro Banda que son juglares y es musical lo que hacen.

Me gustan también, cosas más intelectuales, la Constanza Brieba que es una directora con la que trabajé en un par de proyectos, Cristián Planas que hace un teatro mucho más ascético de mucho silencio y la Malucha Pinto, no es mi lenguaje teatral, pero me gusta su espiritualidad como rescata y lucha por el valor de la mujer en la sociedad, eso lo encuentro maravilloso.

¿Que artistas te inspiran?

Me inspira todo el material que me haga pensar y que me toque el alma, entonces no necesariamente puede ser un artista, me inspira Juan Radrigán en el teatro, lo admire profundamente, me inspira Haruki Murakami, soy muy bueno para leer, Paul Auster, Sábato, Cortázar, Borges, BIOCASARES, me gusta el comic harto, ahora estoy leyendo el Incal que no lo había visto, de Jodorowsky y Moebius

¿Cómo ves nuestro país hoy?

 Estoy súper contento con el hecho que haya salido esta ley de unión civil… [ahora] debiera salir el matrimonio, y la adopción de hijos. Me duele profundamente lo que está pasando con el pueblo Mapuche, que no se haga nada por cambiar la situación y que se esté estigmatizando, con una violencia desmedida contra los niños, eso no lo puedo entender. Me gustaría que aprendiéramos a respetarnos más, pero no sé cómo se hace.