Construcción y Habitar Vida Sustentable

Eco Piscinas, belleza y sustentabilidad

Las eco piscinas o piscinas naturales han sido objeto de admiración en el último tiempo, tanto por su belleza como por su integración con el espacio natural de su entorno. En la comunidad ecológica ya son varios los vecinos que se han animado a tener una, pero en el mundo estas piscinas surgieron hace ya décadas.

Las primeras eco piscinas se construyeron a principios de los años 1980 en Austria, donde eran conocidas como Schwimmteich. Luego se propagaron rápidamente por toda Europa. En nuestro país el mercado es incipiente pero se desarrolla a grandes pasos.

Una piscina convencional utiliza productos químicos como el cloro para esterilizar el agua, mientras que una piscina natural limpia el agua de forma orgánica.

Existen diferentes técnicas de construcción y los diseños van desde los sofisticados y caros, hasta los más simples. Sin embargo el mecanismo básico de una piscina natural es que la superficie se divide en una zona de natación 80% y otra de regeneración 20% donde plantas acuáticas eliminan las bacterias y el exceso de nutrientes. Algunas plantas, como los juncos y jacintos tienen gran capacidad para la filtración, así como también ciertas plantas flotantes y subacuáticas, como Hydrocharis y Lemna.

El agua circula de la zona de natación a la de regeneración. En el área de regeneración el agua se decanta y es filtrada a través de grava y arena, para pasar gradualmente de vuelta a la zona de natación. La idea es emular la naturaleza y reproducir los procesos de limpieza de un curso natural de agua.

Las piscinas naturales evitan que ocupemos productos químicos para la mantención del agua. La filtración la hacen distintas plantas que podemos poner a dentro o alrededor de ésta. El agua circula a través de las plantas, que la dejan limpia otra vez porque las plantas acuáticas aceleran el crecimiento de microorganismos que eliminan las bacterias. Son totalmente ecológicas.

El estanque debe parecerse lo más posible a un lago natural, con poca profundidad en los márgenes que va aumentando hacia el centro.

Muchas plantas no soportan el movimiento del agua, por esto es necesario separar la zona de baño del lugar donde están las plantas. Se consigue con ladrillos, sacos de yute rellenos de arena colocados directamente encima del impermeabilizante, madera, etc.

Los animales como peces y patos no deben criarse en el estanque pues el agua se llenaría de sus excrementos provocando una falta de oxígeno en el agua y se rompería el equilibrio ecológico.

El agua nunca tiene que ser cambiada, solamente se repone el agua que se evapora.

Las ranas se instalarán ellas solas, en el área de regeneración, pero los peces no van bien con una piscina natural – ensucian el agua y pueden alterar el equilibrio natural de la piscina. En algunos casos es posible instalarlos aunque conviene planificarlo con sumo cuidado.

Los predadores naturales como los zancudos de agua y larvas de libélula vendrán a vivir en su piscina y se darán un banquete con los mosquitos.

Las eco piscinas pueden acompañarse con solados en deck de madera, piedras, cascadas y esculturas. Lo importante es que puedan integrarse naturalmente al jardín. Podrás aprovechar la piscina todo el año puesto que ayuda a tener un jardín muy bello y  agradable.